Nuevamente compartimos un video de Campo en Acción, excelente material en video que nos permite seguir conociendo boliches y almacenes en la Provincia de Entre Ríos.
martes, 2 de abril de 2013
El Viejo Almacén - Mercedes, Pcia. de Bs. As.
Al regreso de Chivilcoy, luego de visitar El Recreo otro boliche antiguo, nos dirigimos a Mercedes, en la Provincia de Buenos Aires, circulando por el ingreso a la ciudad (Ex ruta 5) nos encontramos con este "Viejo Almacén" fundado en el año1878.
Lamentablemente no pudimos ingresar ni hablar con alguien para sacar mas datos. Pero al menos podemos compartir algunas de las imágenes de este "boliche".
Lamentablemente no pudimos ingresar ni hablar con alguien para sacar mas datos. Pero al menos podemos compartir algunas de las imágenes de este "boliche".
Ubicación:
Mercedes, Buenos Aires, Argentina
sábado, 24 de marzo de 2012
Pulpería Los Ombúes

Gobernador Andonaegui es una localidad del partido de Exaltación de la Cruz de la provincia de Buenos Aires,Argentina.
En el Paraje Andonaegui, además de una vieja estación de tren con su nombre que actualmente se encuentra abandonada y un pequeño caserío, existe un lugar que es digno de ser visitado.
Se trata de la "Pulpería los Ombúes" considerada una de las más antiguas de la pampa y muchos afirman que del país. Se calcula tiene mas de 200 años y es la mas antigua en la Cañada. Nadie sabe exactamente cuándo se fundó este apeadero, que fue posta obligada para las carretas que se dirigían a la Cañada de Romero. En la entrada dos viejos ombúes nos indican que hemos llegado a lugar.
En su interior el tiempo parece haberse detenido. Hay banquetas de paja y madera, un viejo mostrador con reja como se usaba en las pulperías de antaño, sus paredes decoradas con fotos y recuerdos, una nota publicada en el Buenos Aires Herald, mención de La Asociación Pro Memoria de Capilla del Señor, publicidades antiguas, etc.
Detrás de la reja, Elsa Insaugarat, descendiente de vascos franceses, atiende en el boliche que perteneció a su padre Don Luís, y antes a su abuelo, Francisco. Su familia lleva en el lugar más de 100 años.
Nos cuenta que allí se apeó alguna vez el general Julio A. Roca; que afuera, bajo el alero, los domingos solía tocar una orquesta, mientras los paisanos bailaban al ritmo del pasodoble; que había carreras de sortijas y partidas de taba, y un redondel trazado con palo duraznillo para las riñas de gallo.
También nos contó que el primer dueño, un tal Cachaza, fue ejecutado por dos borrachos. Cachaza poseía una respetable cantidad de pesos fuertes y según cuentan oficiaba también de prestamista, además de pulpero, por lo que
siempre disponía de dinero, que se encargaba de esconder en los tarros de yerba.
Una noche en la cual hacía ya varias horas había cerrado la pulpería, sintió aullar los perros y golpes en las rejas. Fue a ver y se encontró con dos extraños visitantes que pedían ser atendidos. Cachaza los dejó pasar a beber. Luego de un rato y un par de copas, uno de los hombres le tiende la mano agradeciendo la hospitalidad y despidiéndose. En eso estaban cuando el otro forastero disparó a mansalva contra Cachaza. Los delincuentes antes de irse saquearon el negocio llevándose dinero, ropa y otros objetos. Al cabo de un tiempo el hallazgo de una de las prendas robadas a Cachaza dio pistas a la policía y los malhechores fueron capturados y puestos en prisión.
Allí como hace tiempo, se expenden bebidas detrás de una reja y su mostrador delata el paso del tiempo.
Está siempre abierta, solo la encontrará cerrada en el horario de la siesta. Fiambre cortado a cuchillo y un buen Fernet con Coca es ya un clásico en la Pulpería.
El lugar es concurrido por la gente de los campos vecinos, algunos aún llegan a caballo y otros en camionetas, para pasar un rato charlando con los amigos, jugar a los naipes mientras comentan las vivencia del día y las novedades de la zona.
Para llegar a la Pulpería se debe tomar Panamericana Ramal Pilar (Ruta 8), pasar por el nuevo Peaje Larena y de allí seguir siempre por Ruta 8 como viajando para Pergamino, hasta el km. . 97 o dar con la ruta 193 rumbo a Solís, allí doblar a la derecha y seguir hasta el km. 22 hasta el paraje Puerto Chenaut (lo encontrará de la mano izquierda) pasa por un antiguo Aeródromo haciendo unos kilómetros por asfalto camino a la estación de Andonaegui, primero verá un desvío a Estancias El Chajá siga derecho. Esté atento, porque de la mano izquierda son dos enormes ombúes los que nos avisan que hemos llegado a la Pulpería Los Ombúes.
Fuente: Foto: Luis Franke Texto: http://www.mininterior.gov.ar
lunes, 2 de mayo de 2011
Matasellos Pulpería
Los matasellos son empleados en los correos para inutilizar un sello (estampilla) para que no se utilice nuevamente, acá vemos uno con una imagen de una pulpería.
Fuente: matasellosparaelmundo.blogspot.com
miércoles, 20 de abril de 2011
Pulpería La Rosa y Martín Fierro
Juan R. Naddeo (los amigos lo conocen por "Tito") en un trabajo sobre el Partido de Monsalvo nos encontramos con una referencia a la historia de una pulpería, este es el fragmento de esa investigacion, si desean leerla completa pueden hacerlo en este link NOTA.
La foto que ilusta el artículo pertenece a la Pulpería La Rosa (a la fecha desaparecida) del Coronel Agustín Acosta en sus inicios, en la Ecia. del mismo nombre en el hoy, Partido de Maipú.
Allí un 7 de junio de 1866 se habría producido una pelea entre dos individuos, que luego daría lugar a la inspiración de José Hernandez para su Marín Fierro.
Una Pelea en la Pulpería La Rosa

“Mari Huincul: 27 de Junio de 1866
Al Sr. Juez de Primera Instancia en lo Criminal del Departamento del Sur, Doctor J.J Cueto.
El infrascripto tiene el honor de dirigirse a VD. comunicándole que por conducto del Sargento Bartola Santucho, remito a V.S. el sumario Criminal, de una pelea acaecida en este partido, de que resultó reo Melitón Fierro, a quién con esta misma fecha y a cargo del mismo Sargento remito a la disposición del V.S. como también las armas que le fueron tomadas.
Dios Gde. á V.S. (**)
(** Tomado de “Notas recibidas de los Alcaldes años 1866 – 1867” Actualmente este libro ha desaparecido del Juzgado de Paz de Maipú lo que hace presumir que la persona que lo llevó sabía que se trataba del personaje de José Hernández. También al libro de notas de 1867/68 se le han arrancado las páginas 17, 18, 19 y 20, presumiblemente hecho realizado por la misma persona, porque en la página 7, se ha subrayado con lápiz, “Carmelino Fierro”, en una nota que dice; “Mari – Huincul: Mayo 15/1867. Al Alcalde del Cuartel 2º. Citará Vd. Para que comparezca el miércoles 20 del corriente, al vecino de ese Ctel. Carmelino Fierro, a contestar una demanda que le ha interpuesto Miguel Javer por mezcla de ovejas”. Esta persona que posiblemente estuvo investigando, creyó que Carmelino Fierro pudo haber sido pariente de Melitón.)
La foto que ilusta el artículo pertenece a la Pulpería La Rosa (a la fecha desaparecida) del Coronel Agustín Acosta en sus inicios, en la Ecia. del mismo nombre en el hoy, Partido de Maipú.
Allí un 7 de junio de 1866 se habría producido una pelea entre dos individuos, que luego daría lugar a la inspiración de José Hernandez para su Marín Fierro.
Una Pelea en la Pulpería La Rosa

“La Rosa” ó “Boliche de La Rosa”, estaba ubicada en campos pertenecientes al coronel Agustín Acosta, ubicados en estancia La Rosa, en ella se produce, por cuestiones del momento, una discusión y posterior pelea entre dos individuos llamados Melitón Fierro y Policarpo Vera, (el historiador Gramigna lo llama Pablo, que era hermano de Policarpo) por la misma el primero hiere levemente, con un cuchillo, al segundo y pretende darse a la fuga, pero una partida lo apresa y es detenido en “Mari-Huincul” es remitido a Dolores y en la nota se expresa:
“Mari Huincul: 27 de Junio de 1866
Al Sr. Juez de Primera Instancia en lo Criminal del Departamento del Sur, Doctor J.J Cueto.
El infrascripto tiene el honor de dirigirse a VD. comunicándole que por conducto del Sargento Bartola Santucho, remito a V.S. el sumario Criminal, de una pelea acaecida en este partido, de que resultó reo Melitón Fierro, a quién con esta misma fecha y a cargo del mismo Sargento remito a la disposición del V.S. como también las armas que le fueron tomadas.
Dios Gde. á V.S. (**)
(** Tomado de “Notas recibidas de los Alcaldes años 1866 – 1867” Actualmente este libro ha desaparecido del Juzgado de Paz de Maipú lo que hace presumir que la persona que lo llevó sabía que se trataba del personaje de José Hernández. También al libro de notas de 1867/68 se le han arrancado las páginas 17, 18, 19 y 20, presumiblemente hecho realizado por la misma persona, porque en la página 7, se ha subrayado con lápiz, “Carmelino Fierro”, en una nota que dice; “Mari – Huincul: Mayo 15/1867. Al Alcalde del Cuartel 2º. Citará Vd. Para que comparezca el miércoles 20 del corriente, al vecino de ese Ctel. Carmelino Fierro, a contestar una demanda que le ha interpuesto Miguel Javer por mezcla de ovejas”. Esta persona que posiblemente estuvo investigando, creyó que Carmelino Fierro pudo haber sido pariente de Melitón.)
martes, 19 de abril de 2011
El Palenque (Uribelarrea)
Uribelarrea esta cerca de Buenos Aires, a casi unos 60 Km. de la capital nos encontramos con un lugar estupendo para recorrer. Y para los que nos gustan los boliches y construcciones antiguas seguro tiene que ser una visita obligada, compartimos un par de fotos y algunos datos del boliche "El Palenque".
Alrededor de la plaza se conserva el primitivo núcleo urbano. Entre los edificios se destaca "El Palenque", un almacén construido hacia 1890, que también funcionó como depósito de sal para los saladeros de la zona. Actualmente es un bodegón con parrilla y comida al estilo casero.
Si están con ganas de ir, pueden consultar en: http://www.infocanuelas.com/Uribelarrea
Almacén de Alfonso Cabrera (Gouin)
Almacén de ramos generales fundado el 13 de marzo de 1915, inaugurado por Pascual Colera.
En el almacén se podía encontrar todo tipo de elementos para el campo, ruedas de carros, sulkys y jardineras.
Era el único proveedor de combustible mediante el único surtidor de nafta que tenia el pueblo.
En uno de sus salones se realizaban y realizan las reuniones sociales. En el presente transcurre su tercera generación con sus puertas abiertas.

En el almacén se podía encontrar todo tipo de elementos para el campo, ruedas de carros, sulkys y jardineras.
Era el único proveedor de combustible mediante el único surtidor de nafta que tenia el pueblo.
En uno de sus salones se realizaban y realizan las reuniones sociales. En el presente transcurre su tercera generación con sus puertas abiertas.
jueves, 24 de junio de 2010
Boliche El Palomar de Chivilcoy
Hace unos días se contacto Stella Maris Hansen, me comenta en su correo que es asidua visitante del blog y me envía una foto de una excelente pintura que realizo del boliche El Palomar de Chivilcoy.
Les cuento que la pintura esta en exposición en la Gallería Espacio Arroyo, calle Arroyo 834, Capital Federal, así que para verla, los que estén cerca se pueden dar una vuelta por la galería.
Le agradecemos a Stella Maris el envío de la pintura.
Les cuento que la pintura esta en exposición en la Gallería Espacio Arroyo, calle Arroyo 834, Capital Federal, así que para verla, los que estén cerca se pueden dar una vuelta por la galería.
Le agradecemos a Stella Maris el envío de la pintura.
Almacén de un pueblo chico
Almacén de un
pueblo chico
Almacén de un pueblo chico
es más que una simple casa,
es la historia que con grietas
talló el tiempo en su fachada.
Es un cartel oxidado
que se balancea y rechina
cuando la brisa lo hamaca,
y es un palenque olvidado
debajo de la enramada.
Almacén de un pueblo chico
es un largo mostrador
donde en puntitas de pie
esperábamos la yapa;
es azúcar en terrones
que llenaban la bolsita
hecha con papel de estraza
y es la provista obligada
para el hombre de las chacras.
Almacén de un pueblo chico
es un biombo que separa:
el humo del cigarrillo,
del boliche "truco y grapa";
es jaula de pajaritos
que se quedó en la pared
envuelta en telas de arañas
y es balanza de dos platos
que nunca miente ni engaña.
Almacén de un pueblo chico
es fiambre y queso guardado
en tejido mosquitero,
burlándose de las moscas
que se ganaron adentro,
esquivando la cortina
que en la puerta está colgada,
y es el frasco de bolitas
de barro o de porcelana.
Almacén de un pueblo chico
es piso de pinotea,
donde retumban los pasos
al balancearse las tablas;
y es el misterio del sótano
que hacía imaginar mil cosas,
cuando con gran desconfianza
y con los ojos saltones
relojeábamos la tapa...
Almacén de un pueblo chico
es estantería hasta el techo,
para exhibir los productos
de las más variadas marcas;
y en la parte superior
largas filas de botellas,
en un muestrario de vinos
desde el "Guaymaré Carlón"
al infaltable "Marsala".
Almacén de un pueblo chico
es un rincón que presenta
cocinas de fundición:
Carelli, Instilar y otras...
que, para ahorrarse las marcas,
económicas llamaban;
y es un cajón que resguarda
la variedad de fideos
en madejas enredadas.
Almacén de un pueblo chico
es también el cartoncito,
donde anotaba la abuela
las cosas que precisaba,
que perdía por distraído
cuando olvidaba el mandado,
sin importarme los retos
para quedarme a jugar
con los chicos de la cuadra.
Almacén de un pueblo chico
es la libreta mensual,
que llevaba detallada
las compras que siempre fiaba.
Es el hilo choricero
que remonta barriletes
y es la pelota de goma
comenzando los partidos
que en el boulevard se armaban.
Almacén de un pueblo chico
es un tiempo que se ha ido
entre cosas olvidadas...
Por eso cuando te encuentro
hecho ruinas en la esquina
con tus paredes rajadas,
la puerta vieja y reseca
por el tiempo apolillada,
siento que hay algo de historia
que en tus ladrillos con musgo
se ha quedado aquerenciada;
como muestra de recuerdos,
hoy te traigo a mi guitarra,
y en un puñado de versos
puedo afirmar convencido:
"almacén de un pueblo chico
sos más que una simple casa"...
Fuente: Mario Alessandrini
domingo, 20 de junio de 2010
La veleta que identifica a Caballito
Una veleta, con la forma de un caballo retacón, resplandecía en lo alto de la pulpería del inmigrante genovés Nicolás Vila, en lo que hoy es Emilio Mitre y Rivadavia. Corría el año 1821 y Caballito todavía estaba muy lejos de convertirse en el populoso barrio del centro geográfico porteño. En los confines de la capital de aquel entonces, la pulpería y su caballito llamaban la atención. Tanto, que la gente empezó a usarlo como punto de referencia.Pero en 1925, la veleta fue donada al Complejo Museográfico Provincial “Enrique Udaondo”, de la ciudad Luján. Y por más de 85 años, el barrio que le debe su nombre no volvió a verla. Hasta el 20 de mayo cuando fue prestada al Museo de Esculturas Luis Perlotti, de Pujol 644.
“Las gestiones para el retorno de la veleta al barrio comenzaron en 1995, a través de nuestra campaña gráfica, y a partir de allí, diferentes organizaciones barriales, ONGS, clubes y vecinos en general se sumaron al reclamo”, detallaron Héctor Nuñez Castro y Marina Bussio, directores del periódico barrial Horizonte.
En una moderna vitrina, alumbrado por el sol que se cuela desde un amplio ventanal, y vigilado por una cámara de seguridad durante las 24 horas, el caballito de latón de más de 180 años, descansa apacible a pocos metros de la oficina del Director del Museo Perlotti. Observado y bien custodiado, hasta cuenta con un seguro del Banco Provincia. Es que la veleta volvió pero continúa formando parte del patrimonio del museo bonaerense. Después de que cerrara la pulpería donde originalmente se encontraba el caballito, la veleta pasó a otros techos de diferentes comercios de la zona, hasta que sus últimos propietarios, la familia Domato, la donaron en 1925 a Enrique Udaondo, fundador del Museo de Luján. “Esperamos que el Museo de Luján renueve el préstamo, y que se vaya extendiendo.
Es que para los vecinos, la importancia de haber concretado el regreso del elemento de mayor simbolismo del barrio trasciende los límites catastrales de Caballito. “En la Ciudad de Buenos Aires tenemos 48 barrios, de los cuales algunos toman su nombre de su fundador como en el caso de Almagro, de un parque, como Parque Chacabuco, o de una iglesia, como San Nicolás. Pero hay un solo barrio que toma el nombre de un objeto, un objeto que a pesar de los años, todavía existe. ¿Entonces ese objeto dónde debe estar? En el barrio”.
Fuente: Publicado en el Diario Clarín, 19/06/2010.
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