domingo, 14 de marzo de 2010

La fonda de Lazo

SI QUIEREN VER EL VIDEO PUEDEN PASAR POR EL BLOG DEL AUTOR

http://rincondeandugar.wordpress.com/

GRACIAS

domingo, 13 de diciembre de 2009

Recordando el Boliche


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Lamentablemente no sabia que Quique Navas era de esta partida y que interpretaría este tema, por eso les pido disculpas por la calidad del video ya que fue tomado con un celular, pero vale la pena compartir con ustedes este tema dedicado al "Boliche Pavón".
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Recordando el Boliche

Viejo Boliche Pavón
Hoy yo quiero recordarte
Por que sos el estandarte
De la vieja tradición
Te llevo en el corazón
Y nunca podré olvidarte
Volveré para cantarte
En tu modesto salón
Y pondré mi inspiración
En cada verso que cante
-o-
Pueblas Luquez y Pavón
Fueron los antecesores
De aquellos viejos albores
De noches y amanecidas
Hoy vuela mi fantasía
Sólo quiero regresar
Viejo boliche a cantar
Mis coplas y serenatas
Y sentir que se desata
El potro del alma mía
-o-
Cuando caiga la oración
Llegaré hasta ese lugar
Dispuesto para cantar
Milonga y chamarritas
El corazón me palpita
Lo digo con emoción
El canto es la intención
Y mi verso así lo explica
Por que el criollo nesecita
De la vieja tradición
-o-
Viejo boliche de campo
Nunca te echaré al olvido
Por que este criollo ha vivido
En tus noches guitarreras
Hoy saco de mi asidera
Este verso para nombrarte
Nunca podrán olvidarte
Es mi canto el que te halaga
Viejo Boliche Pavón
Del camino a Madariaga
-o-
Y ya me voy despidiendo
Yo seguiré mi camino
Con mi guitarra y mis trinos
Con rumbo hacia el horizonte
Como el zorzal de tu monte
Así te voy a cantar
Cuando pueda regresar
A ese bonito paraje
Viejo Boliche Pavón
Del partido de Lavalle
-o-

Autor: Enrique Melgarejo
Tema registrado el 21/06/2004

lunes, 16 de noviembre de 2009

El Hombre del boliche (cuento)


En la Pampa también encontramos los boliches de campo, de ésos de ladrillo asentado en barro sin revocar. Lo que ustedes ya conocen: mostrador y dos paisanos acodados, con ocho ginebras adentro y dos por entrar y los ojitos como puñaladas en tarro de lata.

Después de la cuarta ginebra, uno de los paisanos ya había hablado todo lo que tenía para hablar. El diálogo había sido más o menos así:
-ta´lindo... ahá...
El que está acodado junto a él, le dice:
-Así es la cosa, sí señor...
Pasan diez minutos más, y el primero comenta:
-Sí, señor... cómo no... Así es la cosa, señor...
A los diez minutos , se escuchó:
-Ta´lindo, ahá...
Pueden estar horas así.

En esta oportunidad estaban los tres, incluido el bolichero, aburrido como petiso en desfile, y en un momento dado, contra las luces de la puerta de entrada, aparece un paisano bien plantado, un metro noventa, unas espaldas tremendas... entró de canto por la puerta. Botas, espuelas, corralera, faja, cuchillo atravesado en la espalda, poncho a la izquierda y sombrero bien calzado con el ala atrás como pa´tomar leche en tarro.

Todo paisano que se precie de educado suele decir, cuando va a entrar a un lugar cubierto:
-Permiso, voy a déntrar- y se saca el sombrero.
Éste no dijo ni permiso, ni vi a d´entrar, ni se sacó el sombrero.
Entró. Los dos borrachos lo miraron, y se miraron como diciendo: acá va a haber lío.

Entraba de pesado el tipo. Llegó al mostrador y, como los dos borrachos lo molestaban, los apartó como a dos libros. Tenía manos que parecían máquinas de escribir el loco. Calza las manos en la cintura, en la pose que tenemos pa´hacer pinta, lo mira fijo al bolichero y le dice:
-Ginebra doble…
Al bolichero se le aflautó la voz del julepe.
-¿Ginebra?
Y a este ni se le movía una pestaña. Insiste:
-Sí, ginebra…
-¿Doble…?
-Llene el vaso… ¡no sea pavo!
¿ustedes saben lo que significa en el campo que a un tipo le digan No sea pavo delante de los demás? Es como pa´sacar el cuchillo y decir:
-Salga pa´juera y repita.
El bolichero se hizo como que no había escuchado dada. Abrazando la botella, le sirvió la ginebra. Llenó el vaso, y el paisano recién llegado se lo tomó de un solo saque.
-Llene de vuelta…
El bolichero se quiso hacer el gracioso:
-¿otra vez ginebra?
-Otra vez ginebra…
¿doble?
-¡Llene el vaso, abombao!

Lo vuelve a llenar, y el tipo se lo vuelve a tomar de un solo saque; aparta el vaso, pega un salto y queda parado arriba del mostrador.
Ya desde abajo era grande para los tipos. Se imaginan… arriba del mostrador era un obelisco de carne.
Lo entraron a mirar y él entro a caminar con toda su figura por arriba del mostrador. Llegó a la pared, y entró a caminar por la pared. A los borrachos se les daban vuelta los ojos. No podían creer que caminara por el techo, como si estubiera colgado de las espuelas.
Y les pasó por arriba a los dos borrachos. Lo vieron pasar; llegó a la otra pared y bajó, pego un salto y salió para afuera como sino hubiera hecho nada.
Y entonces un borracho le dice al otro:
-¿Viste lo que hizo ese hombre…?
Y el otro le contestó:
-…Si… ¡se fue sin pagar!
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Fuente: Luis Landriscina, De todo como en galpón, Editorial Imaginador, 2006, Imagen: Carlos Ferreyra

martes, 27 de octubre de 2009

Almacén Iglesias

Nuevamente compartimos este excelente material que produce Campo en Acción, dándonos la posibilidad de conocer estas pequeñas grandes historias de los boliches.

Almacén Iglesias es, además de un almacén, un punto de referencia en el Departamento Nogoyá. Cruce de caminos, en el lugar se reúnen los parroquianos a beber una copa y a intercambiar las noticias...



domingo, 25 de octubre de 2009

Ramos Generales de Raul Perfecto Insua

Esta es una colaboración de Bernardo Pini, nos envio la foto del almacén de ramos generales de su abuelo y algunos datos para compartir con los lectores del blog.
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Este es el almacen de Ramos Generales que fue propiedad de mi abuelo ya fallecido hace unos años, Raul Perfecto Insua.
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Esta situado en la localidad de De La Garma, Pcia. de Bs. As. Actualmente se vendió y fue comprado por una veterinaria.
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Estuvo funcionando por mas de 40 años y durante casi todos esos años fue el único comercio del pueblo, vendiendo desde jabones, pasando por comidas, harina, venta de bebidas (aunque mi abuelo siempre dijo que de su almacén nunca salio alguien "mamao"), pan hasta repuestos de tractores y materiales e insumos para el campo, vidrios, etc etc etc.
Lastima no tener fotos de este almacén funcionando... espero les guste.
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Saludos

Bernardo

miércoles, 14 de octubre de 2009

Libros y publicaciones


Pulperías

Esquinas y almacenes
de la
Campaña Bonaerense
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Treinta años de investigación apasionada de un tema pueden dar finalmente un fruto admirable. Es el caso de la obra de Carlos Antonio Moncaut "Pulperías, esquinas y almacenes de la campaña bonaerense".
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El libro, en dos volúmenes, suma 848 páginas, cuenta con más de 600 ilustraciones y 400 notas y citas y constituye el aporte más detallado e importante para la historia de este ramo del comercio rioplatense.
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Como explica el autor, el libro "refiere todo lo concerniente a la función social y a la evolución de las pulperías, esquinas y almacenes, desde el más modesto de los boliches olvidados del desierto hasta las más importantes casas de negocio de los pueblos del interior provinciano".
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Sus páginas ofrecen una historia de los más importantes artículos de consumo que las pulperías vendían: la cerveza escocesa, el agua florida de Estados Unidos (de la Florida, precisamente), el legendario vino carlón que llegaba de España. También, las características de los diversos juegos y entretenimientos que animaban la vida social de gauchos y paisanos en estos lugares de encuentro, como la taba, el sapo, las bochas, los juegos de naipes, las corridas de sortija. Finalmente, tampoco se olvida de sus personajes centrales: los propios pulperos, entre los que fueron mayoría gallegos y vascos, y el infaltable payador.
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Este es un fragmento del comentario del libro de Carlos Moncaut realizado por Oche Califa, publicado en el diario La Nación. 23/12/2000


martes, 6 de octubre de 2009

La pulpería de Don Anselmo (cuento)

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Nos ubicamos en el medio del campo, muy cerca de un arroyo, pocos vecinos, pero muy serviciales.-
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Don Anselmo, hombre casado con mujer y 3 hijos, en un momento de su vida, abandona el arado, y decide poner una pulpería.-
Rancho de paredes de adobe, piso de tierra, con ventanas y puertas de madera, que el mismo construyó.- No muy lejos del rancho un ombú, y un horno para cocinar el pan.-
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Acostumbrado a trabajar de sol a sol, no tenía pereza para atender su pulpería, que desde la mañana temprano hasta la entrada del sol, clientes y parroquianos, los atiende con su carácter bonachón.-
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Su mujer Zulema, paisana aguerrida, parda, de estatura mediana, con muy pocos dientes, era la fiel compañera del pulpero Anselmo.
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Sus hijos Rogelio de 3 años, Atilia de 5 años e Isidro de 8.- No conocen la escuela, porque la más cerca estaba a 15 leguas, y era muydifícil el traslado hasta ella, y más por la edad de los mismos.- PeroZulema, su madre, con los pocos conocimientos que había recibido en suvida, les iba enseñando lo que a ella le parecía importante.-
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Una vaca posiblemente perdida, se aquerenció en su rancho, y ellos la bautizaron “la bienvenida”, quien les proporcionaba algo de leche por las mañanas; unas pocas gallinas, con el gallo “Perico”, que con su canto tempranero, anunciaba que había que levantarse.
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Su rancho dividido en cocina, cuarto grande donde dormía la familia,una pequeña división usada como galpón, la pulpería propiamente y laletrina, lejos del rancho.-
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En la cocina, un fogón donde se cocinaba a leña, se calentaba el agua para el mate, y un grupo de ollas con mucho tizne, que eran de uso diario de la familia.-
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Pero lo más importante para Don Anselmo era su pulpería. Un mostrador de madera, muy rústico, con una improvisada estantería de troncos, y la infaltable fiambrera, donde se guardaba por el cuidado de las moscas, queso, algún fiambre, carne cruda, y otros alimentos, que debían estar protegidos.-
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La balanza de cruz, para el despacho de alimentos, yerba, tabaco y azúcar entre los principales requerimientos de los clientes, junto a las bebidas, algo de vestimenta, y alguna medicina.
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Lógicamente que la pulpería tenía como principal fin, el despacho de aguardiente, que sus parroquianos, entre peleas, cuentos y chismes, sabían saborear al mejor estilo gauchesco.-
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Las principales visitas a la pulpería eran sus vecinos, Don Pabloque llegaba en su caballo moro, Don Gregorio, muy callado pero con una experiencia de vida, por sus 80 años, Doña Tomasa solterona, pero con varias experiencias amorosas, ya que fue pareja del “Rengo Pedro”, y de “El retobado Prudencio”, pero no podemos dejar de nombrar a “LaParda”, no se le conocía el nombre, ni la edad, solo se sabía que era de carácter fuerte, araba la tierra, sembraba, hacía leña, y vivía sola.-
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Pero la pulpería tenía sus visitantes habituales, que le daban un toque pintoresco, y algunas veces gracioso, por sus cuentos, y anécdotas.-
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Entre los parroquianos más famosos tenemos “El petiso Romualdo”,que consideraba que su caballo era su mejor amigo; “El baqueano Rodríguez”, fumaba tabaco negro, vestía bombacha bataraza, y en su cintura el puñal, para todo uso; y “El tuerto Ramón”, que nunca quiso decir su apellido.-
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Entre partidas de truco, aguardiente y tabaco, pasaban sus horas en la pulpería de Don Anselmo, que con paciencia y buena disposición escuchaba sus historias.-
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¿Qué historias? Aparecidos, luz mala, lobisones y muchas veces el encuentro con el finadito Pereira.-
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Según el “Petiso Romualdo”, una noche de luna llena, muy cerca del arroyo, vio que se le acercaba un enorme perro lanudo, con malas intenciones.- Me quedé quieto “dijo”, y esperó que lo tuviera cerca. -Cuchillo en mano, poncho preparado para el ataque, estaba decidido a todo.- Cuando le quise atacar pega un grito y me dice” No me mates Romualdo, soy Jacinto, tu viejo compañero de troperías”.- “Hay juna no sabía que Jacinto era lobisón”. “Nos abrazamos, charlamos un rato y sefue moviendo la cola”.-
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“Eso no es nada dijo el baqueano Rodríguez”. “Hace unos meses buscando un novillo perdido de la patrona Doña Dolores, me pasó algo complicado para contar”.-
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“Que perro ni que perro”, “ahí nomás cerca de mis narices, se me acercaba el finadito Rosendo, se acuerdan el que murió por un estornudo”. Como dijeron los demás por un estornudo, “Si dijo Rodríguez, le dio por estornudar en un ropero ajeno”.- “Como les venía contando, se acerca el finadito, me pide un cigarro, me mira a los ojos, y me dice”: “No busques ese novillo, lo carneó el desgraciado que me mató, y los hizo chorizos”. “Que razón tenía el finado Rosendo, hacía unos días andaba vendiendo chorizos frescos por la zona”. “Se despidió el finado, se fue fumando suavemente y se perdió atrás de un tala”.-
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Me parecen que exageran, habló “El tuerto Ramón”, lo que realmente es cierto fue lo que me pasó a mí.-
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Atentos todos los parroquianos e incluso el pulpero Anselmo, se prepararon para escuchar su historia: “Una noche sin luna, venía por el sendero de las lechiguanas, y de repente veo a mi derecha, una luz, que iluminaba mi camino”. “¿Un fogón me pregunté?". “Con mucha curiosidad, me puse a observar dicha luz”. “No era ningún fogón”.“Seguí caminando por el sendero y esa luz me seguía”, “Nos hicimos tan amigos, que cuando la preciso, solo tengo que levantar el dedo, y está junto a mí”.-
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Ya se hacía la noche en la pulpería, y cada paisano, tomó su rumbo, muchas veces con un destino incierto, porque a ellos, no se les conocía su verdadero paradero.-
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Don Anselmo cierra su pulpería, prende el farol, y junto a su mujer Zulema, intentan recrear parte de las anecdotas que hoy se contaron en su comercio.-
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Mañana posiblemente, no faltarán los cuentos de los vecinos, que como Doña Tomasa, a primera hora estará buscando su pan, algunos gramos de azúcar, y su infaltable tabaco.- Doña Tomasa siempre trae algún cuento de sus chanchos, las picardías del loro, y porque no, ilusiones amorosas que guarda en su memoria.-
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Don Pablo y Don Gregorio, no dejan de venir a buscar su tabaquito, y la botellita de aguardiente.-
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Ya finaliza el día, y hay que prepararse para el mañana. La pulpería queda silenciosa, cantan los grillos, y Don Anselmo y Doña Zulema, le dan las buenas noches a sus hijos, y se entregan al dulce sueño reparador, que con el primer canto del gallo, estarán nuevamente enactividad.-
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Fuente: Autor: Héctor Mario Santellan, Publicado en: http://www.larmancialtda.com/

viernes, 25 de septiembre de 2009

Libros y publicaciones

La pulpería mojón civilizador
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Las pulperías llenaron en el país, social, política y económicamente, una función extraordinaria, función a la que todavía no se le ha hecho debida justicia. Malos o buenos, pícaros o no, aquellos pulperos tan criticados no tuvieron una moral ni una psicología mejor o peor que la que hoy tiene cualquier comerciante.
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Pero en cambio poseían un sentido de patria o una intuición de patria que pocos comerciantes de hoy poseen. Aquellos pulperos, con sus modestos negocios ensancharon interminablemente los limites de la pampa.
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A ellos se deben los primeros saladeros, los primeros mataderos, los primeros almacenes y mercados. Llenaron con audacia una hora de coraje.
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Autor: León Buché, publicado en 1989 por Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Bs. As. 27 Pag.

martes, 22 de septiembre de 2009

Almacén de los Francou

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Otra entrega de este material estupendo que genera Campo en Acción, permitiendo que se difundan estas historias, que son parte de la vida de los boliches y no siempre llegamos a conocer.
Nuevamente GRACIAS Campo en Acción.

lunes, 14 de septiembre de 2009

La pulpería vieja

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Oh, ruinosa pulpería solitaria, a cuya reja
solo viene hoy a embriagarse un añoso domador;
en la sombra del palenque cabecea una pareja
de alazanes su cansancio, su vejez y su dolor.
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El pulpero ya se ha muerto. Una negra ya muy vieja
aún despacha las ginebras tras el sucio mostrador;
junto al pozo un ovejero melancólico se queja
y un buey viejo y ciego aún anda arrastrandose en redor.
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Siempre se halla solitaria la ruinosa pulpería
que escuchó bajo sus sauces, en la gloria de otro día,
a los muertos y famosos payadores... y detrás
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de su puerta vió los duelos legendarios de la daga;
hoy tan solo aquel añoso domador viene y se embriaga
y suspira por los días que ya no han de volver más.
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Fuente: Héctor Pedro Blomberg, Caras y Caretas 22/08/1903. Publicado en: Las pulperías, Centro Editor de America Latina.